lunes, marzo 05, 2007



Ex


Como cada cierto tiempo, con enfasis en lo no cierto de esto, es necesarios resumir periodos y experiencias, hoy por hoy es un dia con el sol nublado y con la sensacion abrumadora de atosigamiento, claro esta que lo unico que asfixia es mi propio pensamiento, algo que por algún tiempo se había esfumado, pero que como las estaciones del año, vuelve a recordar que lo no saldado siempre, pero siempre cobra la cuenta.

Cuando me recoste antenoche esperaba que las palabras volcadas al papel lograran hacer más facil lo de las palabras en el plano oral, pero como siempre todo se transaforma en un nudo insondablemente complejo, y es que pareciera que quien pone el cerrojo es alguien distinto del que quiere salir. No debiera sorprenderme lo ultimo ya que por lo general las pasiones no van acompañadas de la razón, pero tengo la ferrea idea de que en el fondo amarradas estan por siempre una a la otra, y es que si no fuera así hoy no estaria escribiendo nada de esto y menos sintiendo en la gargante el irrefrenable pulsar de algo que desconozco en parte. Ya sin seguir dando la lata y dandole un final digno a tal cumulo de criptograficos pensamientos partiré.

" El parquet lleno de tierra, ventanas semicerradas, silencio y aroma a encierro, esa podria ser la casa abandonada de la señora Leticia, pero la verdad es el living de mi propia casa, les cuento que ya hace un año que no abro las ventanas y la verdad se ve algo desaseado, pero no logro encontrar una buena razón para volver amanecer si ella ya no esta, no es que el sol apareciera con ella, sino que la unica razon que me motivaba para levantarme temprano era verla antes de que se fuera al trabajo, tomar algo de desayuno y marchar a algún lugar, y es que no veo nada m,uy especial en las mañanas, de hecho las encuentro algo penosas, gente callada en el metro, gente apretada en los microbuses, gente haciendo cosas que no me son ni propias ni impropias. Prefiero mil veces las tardes, no se, algo se pierde cada una de ellas, algo que jamas recuperamos.

hoy he decidido abrir las ventans, mañana creo que me levantare temprano he ire a ver si la encuentro, sino, quizas ya no vea más mañanas o simplemente me entregue a ser una persona apretada en un mundo espacioso, eso nunca lo sabre...

jueves, febrero 08, 2007







Des-ayuno


Eran como las seis de la mañana y dos sor`presas lo esperaban a la vuelta de la esquina.

Primera: Un pito sonaba a lo lejos, fuerte y claro se dejaba resonar por los callejones de casco antiguo, al cruzar de vereda, paso a la calle de enfrente, luego a otra calle, el sonido seguia constante, cada vez más fuerte, hasta que frente a una casa antigua, tras la unica ventana abierta reconocio el origen. El sol a esa hora aún no pensaba salir y las luminarias en mal estadfo dejaban ver siluetas caminantes. Se paro frente a la ventana un rato, hasta que ya no sono, era la hora del desayuno, solo para uno.
Segundo: Dos cuadras más alla casi llegando a la esquina el trafico estaba detenido, un microbus con sus luces encendidas esperaba por no sabía que, las personas en su interior salian o mirabanasomados por sus ventanas, paso a paso se dio cuenta de lo sucedido, un cuerpo yacia en la calle, tapado con una tela, dos policias lo custodiaban. A la distancia no se reconocia demasiado, ya a tres metros la sangre escurria por el piso, era el cuerpo de una mujer, estaba boca a bajo, lo noto por sus pies.
Nadie hacía nada, todos miraban y llamaban a no se quien, la calle no para por nadíe, eso penso cuando ya le dio a la espalda a la escena, luego sin aviso el vomito salio por su boca amarga, escurrio hasta la vereda, la muerte se había hecho presente, se detuvo un momento y penso, solo penso en la bolsa del pan a dos metros de la mujer. Era un aviso.

domingo, enero 21, 2007




Desengrasando


La verdad hoy amanecí pensando que debo ser a que me dedicare por el resto de mis tres años venideros, luego pensé a que se dedica el resto de las personas que me rodean, que les gusta o que los apasiona, he aquí el dilema, lo que quiero o lo que hago son cosas muy distintas, tanto como quien me atrae o a quien amo, quisiera un dulce del mejor chocolate, pero en el fondo me como el mejor manjar blanco que alguna vez se hizo, solo quiero decir que me gusta despertarme creyendo que no seré tan mediocremente fome como mis padres, tampoco realizare las mismas pelotudeces que ellos hicieron, se que cuando despierte mañana podré no querer hacer nada y eso será lo mejor que pude haber hecho en los últimos diez años.. Pensé regalarte algo que conté hace ya cuatro años, pero no puedo reproducirlo, eso es algo que me pena, nunca puedo repetir nada, no me da el cuero para contar nada igual, simplemente no puedo reflejar. La historia comienza en la reconstrucción de recuerdos en la terapia de huellas, yo no creo mucho en ello, por eso te lleve las fotos, para que vieras lo pudo ser, fueran las historia del hogar de niños sin padre ni madre, sus bandejas de comida que yo compartía, o las fotos en el jardín con niños que ya no están, son imágenes u oasis que nos contamos, no nos detienen los años y seguimos llenándonos de fantasmas, nunca fui tan feliz, ese metro no estaba tan lindo, esa conversación no fue tan interesante, pero en el fondo eso es lo que quiero creer, en el fondo quiero verte en las mañanas y que nos tomemos nuestra taza de café, ir a trabajar, para luego contarte que hoy toque el cielo cuando cerré los ojos y vi que ya aprendí a amar, que ya no soy solo yo, que por hoy y solo esta noche eterna quiero verte tomar el mismo vaso con la misma mano, en la misma posición y con el mismo sabor, simplemente no quiero que me sorprendas más…

miércoles, enero 10, 2007



Santiasco

El calor esta sofocando cada idea que tengo, Se suponia que seria agradable, pero me auyenta los deseos de hacer cosas, por mi quedaria varado junto a mi cama, tomando litros de agua y viendo una y otra vez la misma pelicula, se que no pasaria nada si hiciera eso, pero el click hace que ya no pueda ni dejar de hacer.
La gota de sudor dulce cae por mi espalda y mi frente afiebrada argulle estar enferma. Se por dentro que si lo estoy, pero no de un virus, sino de locura temporal y pasajera, mas esta enfermedad se marchara dejando a su paso un monton de objetos...lo que no se aún es si me marcho con ella...

lunes, diciembre 11, 2006

Escribir es un acto de absolución con la mente, por lo menos eso es para mi, cuando ya mi cráneo comienza a atormentarse de palabras y palabrotas, a punto ya de florecer mis cabellos y unos cuántos forúnculos cerebrales que crecen lento pero seguro, es cuando el tecleo de algunas sensaciones se hace ineludible, no me encuentro ni en los callejones del cairo, atestados de aromas a especies y tierra, tampoco estoy en las rue llenas de turistas y cafeteros, este lugar ni se parece a la bohemia del gran buenos aires llena de jóvenes en busca de algún boliche secundados por los sin casa, sin comida, sin esperanza, estoy en medio de una ciudad tan grande como el universo, llena de casas de dos pisos y malls que pululan como plazas en medio de estas, estoy en el barrio franchute, con aires de bohemio y que de verdad no le alcanza para nada más que empanadas de segunda, cafés demasiado top para serlo y jóvenes profesionales con ganas de mostrar sus tarjetas y chequeras ganadas con su trabajo de todos, pero todos los días.
Caminando por la ciudad hoy no me detuve ni a pensar, ni a mirar, corrí como uno más de los naturales de esta desorganica urbe, hice mis labores, pregunte lo justo y converse menos que eso. Temprano llame e hice los contactos, luego pase a comer algo a un kiosco de frutas, mientras el calor abrazaba mi entrepierna, mi calzoncillo y todo lo que podía asfixiar. La mañana continuaba de tramite en tramite, golpeando puertas, apretando timbres, llamando a gentes que saludo con la pleitesía del que nada tiene que perder, y nada que ganar. De vuelta a casa me encuentro con una chica que me saludo el otro día, dos veces, aún no se de donde la conozco, ella me mira con una sonrisa de alguien que se siente reconocida, parece que algo le traigo a la cabeza, algún recuerdo bueno le entrego que se sonríe sin poder parar, casi compulsivamente, se despide con una mueca aún más grande en su boca, yo sigo caminando, tomo las llaves y entro en mi hogar, abro la puerta y la cagada sigue igual, ropa lanzada al azar cubre cada rincón de aquella pieza, pausadamente la empiezo a doblar y la guardo en los cajones, poco a poco aparecen las sabanas, la almohada, unos cigarros tirados de quien sabe cuando, la caja de condones, mis ganas de acostarme un momento, más no puedo, debo seguir, tomo las cosas que necesitaba y parto a la fotocopiadora, una copia de mi identidad es reproducida en un par de papeles en blanco, ahora valgo por dos, quizás por tres dependiendo de las necesidades. De aquí la próxima estación esta a solo cinco minutos caminando, a pie es preferible con este calor de la puta madre, será que se le corte el aire al hospital militar para que el viejo de mierda sepa en algo lo que es la tortura, sea que este inconsciente o no, sea que de verdad se nos va o no, el calor nos pasa la cuenta a todos, aun más con esa hinchazón que lo siete inflado como un sapo( se abra puesto jalero el viejo?).
Caminando ya cerca de la plaza, el sol esta arriba de todo, cubriendo cada ápice de esta mega carpeta de hormigón, y por fin llego a la oficina. Me esperan para comenzar la reunión, yo no quería, pero la pega es la pega.
La exposición comienza con una pequeña introducción del trabajo que hemos hecho, los resultados que hemos logrado y los métodos utilizados hasta la época. De ahí en más me largo con un speach de la puta madre, sin dar espacio para respiros vomito cada parte del discurso ya a esa altura desestructurado para mi, pero absolutamente amalgamado a los gustos de mis oyentes, el resto del grupo observa como antes no lo habían hecho, no se trata de ojos sorprendidos sino de una expresión de temor que me incita con mayores ganas a seguir hablando y gesticulando eso que vinimos a contar. Ya después de una hora y cuando la saliva aún fluía a borbotones, uno de mis socios me hace un gesto para que concluya, yo no puedo parar, se que estoy empezando a cagarla, pero saben ustedes esa sensación de velocidad que no puede ser detenida más allá de las intenciones. Se que mis ojos y mis manos empiezan a parecer un poco desquiciadas, se que mis interlocutores ya no me siguen con la misma intención, se que son como las cuatro de la tarde y sus estómagos ya no susurran sino que gritan de hambre por un suculento plato de carne en las vacas con sobrepeso, yo sigo y sigo y no tengo para cuando parar. Ya cuando todos los que a mi alrededor se encuentran empiezan a mirarme con ojos extraños, ya cuando ni ponen oído, sino que se susurran entre ellos cosas que no me interesa escuchar, suena un timbre a lo lejos que como el sonido del tren se acerca a pasos agigantados, atropellándome con la vibración de un celular en mi bolsillo, lo saco y leo las ultimas noticias.


Segundo y ultimo acto, por la mierda


Carmen de Mairena, no es carmen pero así le dicen sus pechos no son jóvenes pero lo parecen, el dinero los compro para que así se pudiese sentir como siempre quiso, deseada y reconocida como la Carmen, sale a pasear semi en pelota, camina por las calles de su pueblo natal al norte de río, canta y baila como si el mundo se fuera a acabar, respira felicidad y tormentosos recuerdos de cuando le decían maricon, ella no respondía, solo los miraba con cara de los que no saben, siempre incólume hasta hace tres meses cuando por fin sintió que la vida le sonreía, por fin pudo ponerse lo que ella sentía que le hacia falta para ser La Carmen. Hoy por hoy esta en el hospital de la ciudad con una fiebre de la puta madre, sin aire acondicionado y atendida tarde mal y nunca por una de las dos enfermeras que tienen a su cargo el área de mujeres, las chatas oxidadas dan cuenta del abandono que sufre este poblado, metido entre la tierra y las poblaciones olvidadas por el mismo dios que santifica y premia santos por el globo entero, ( y dios?) se pregunta Carmen, solo me diste unos meses de felicidad y ahora la tortura de saberme olvidada, dios le respondería pero en este preciso momento juega a la ruleta rusa con pinocho, el par de…
La Carmen se murió solamente acompañada por una hermana que viajo desde porto alegre, llego cuando ya no se encontraba conciente y solo alcanzo a tomarle la mano antes de que dejara nuestro mundo, el viejo se fue acompañado por los que lo aman y los que lo odian, la fiesta fue interminable, el duelo no se escucho, tras tres días de festejos todo se clamo mientras yo aún seguía en la oficina, solo y mirando la ventana que daba a la plaza, me había tomado todos los cafés y líquidos que encontré, no podía salir a la calle todavía, me quedaban cosas por contar y decir a una audiencia silenciosa y fantasma, respire profundo y dije gracias, me pareció que era tiempo de volver a casa. Esta vez la vuelta fue más lenta y mirada, las calles aún tenían rastros de las fiestas, de todo el jolgorio sucedido los días y noches previos.
El camino era esta vez más corto y silencioso, era el primer viaje, pase por el súper y me compre una bolsa de cacao, algo de leche, pan y paltas. Debieran ser cerca de las ocho de la mañana, la gente salía de mil puertas , entrando a otras mil, yo solo caminaba delante de mi sombra, eso no lo había notado pero ella por primera vez me seguía callada, sin saltos ni bravuconadas, no me presionaba ni me hacia gestos, hoy era mi día imagine. Al cruzar el puente empecé a llorar, las lagrimas brotaban y brotaban, no las podía controlar, tampoco quería, solo las deje fluir, camine un poco más lento para no perder el aliento, saque un cigarro y lo prendí con el sol que ya quemaba el cemento y la piel, seguí mi camino y entre por el callejón, di media vuelta en el kiosco y bote el cigarro, tome las llaves y abrí las dos puertas seguidas como llevado por el tiempo dentro ya estuve, mire para todos lados por un segundo, entre a la cocina y prepare un sándwich, calenté la leche con el cacao, les puse unos hielos y camine directo al comedor, abrí el ventanal aun con lagrimas, me senté en una silla y comí, luego bebí y así seguí hasta que vacié mi taza, luego me hice otra y otra, el sol subió y quemo, a mi no hoy, luego se escondió, lo fui a ver irse, después seguí y seguí, apareció la luna, la salude y decidí acostarme, le puse llave a la puerta, tome las sabanas las levante y mire bajo ellas…

martes, noviembre 28, 2006





Lugares

Son tres historias juntas, más no revueltas, es un triunvirato de respiraciones maculadas, conectadas por lazos insanguineos que se hospedan en cada mirar ajeno, las trés caminan por huellas separadas, siempre con los mismos zapatos , son las historias de la vida que esperan caer en un solo lugar desconectado de el tercero, son la madre el hijo y el padre, son el ego, el jefe y el otro, son al fin y al cabo la familia y lo que sigue.
Cuando di el primer paso en mi luna no estaba ni con traje blanco, ni con más gente, estaba solo mirando en la eterna oscuridad del universo. Solo me acompañaba mi respiración y las ganas, el resto era una incognita, un vacio que ya empiezo a apreciar y valorar; y como decia un texto de hace ya varios años, basta de mirar...es hora...

miércoles, noviembre 22, 2006


Piano…piano


Estaba soñando anoche con una conversación, sentado en la banca de una barra, todo corría a velocidad de tortuga, lento pero seguras iban las palabras, los sorbos, las risas, desperté cuando quería ir al baño y me encontré con la puerta de entrada a mi casa, no me di cuenta como paso la noche y ya estaba frente a una cama ajena cubierta por mis sabanas preferidas. Pensé endormir inmediatamente, pero la urgencia de la mente me hizo sacar un cigarrillo y ponerme a ver televisión. Nada de lo que aparecía en esa pequeña pantalla me importaba, el cigarro se quemaba y mis ideas volvían al mismo lugar donde me encontraba hace solo unos minutos. Con quien habré estado charlando, que nos habremos dicho, porque me fui, preguntas que no podía responder en ese momento.
Desperté relativamente temprano, o sea como a las nueve, me pare y fui directamente a el baño, tome la toalla y camine por el pasillo lleno de fotos con recuerdos que a mi me faltan, creía. Entre en el baño y al pasar frente al espejo recordé la noche anterior, si estaba acompañado, pero no dije nada, no reí ni tome nada, solo me senté en la barra y mire como el resto hacia esas cosas, como celebraban mientras cantaban un feliz cumpleaños y brindaban por una mujer de negro, yo no brinde, solo espere. Yo también estaba de negro, la barra estaba vacía y me quedaban cigarros, pero nada con que encenderlos.
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